17.6.12

Señor Vazquez.

Hola, este post fue muy procastinado porque nunca hallé el momento ideal. No sé si "este" sea el momento pero es una excusa increíble para no escribir el ensayo de historia. Creo que esta es mi única manera de hablar, ya que no se hablar, solo vomito compulsivamente oraciones. A través de esto hablo, solo que en mi idioma y para que nadie entienda, solo yo. Y tal vez he ahi mi gran error, yo escribía para que solo yo me entienda tal vez la mente que ustedes ven, la niña brillante y autosuficiente; inteligente y culta, tiene más dragones que princesas adentro. Tal vez hay más telas de arañas de lo que ustedes pensaban.

Creo que desvíe un poco la intención de este post.
Volviendo a ti. Pues hoy es tu día, o lo era hace como media hora. Primer día del padre que estás lejos y me fue raro. No raro, porque odio estas fechas, sino en general, es raro no escucharte. Tu ruido característico, la cherokee estacionarse, el ruido de tus llaves, tus zapatos al subir las escaleras. No sé, pa. Es extraño no tenerte cerca. Ver tu cara, tus ojos aguamarina, tus ojeras cansadas.

El ensayo no puede esperar. Tu sí. Y aún esperas. Cosechas lo que siembras. Aún esperas cosechar. Como dije en el post anterior (en el cual según tú, yo te chanco)

"He aquí tu árbol torcido, tu flor enferma"

Sí, torcida y enferma, porque todo eso me hace ser yo. Tu me regaste con mucha imaginación, sin vergüenza de usar ropa de Gamarra, con discos más viejos yo, con pizzas hechas en casa, con jugar a la barbie conmigo, del reirte un rato del mismo chiste de la bala dobló la esquina, con viajar 36 horas en bus para ver a Charly, con tirarte al suelo para jugar con el perro, con la escoba de 15 en la mesa de la terraza y mate, con chipi chipi bombom.
Regaste en mi, abonaste y aquí estoy. 18 años, rulos largos y ojos grandes, futura artista, voy a terapia porque solamente muero los domingos y los lunes ya me siento bien. (Sí, si, confesiones de invierno)
Poco a poco daré fruto, no sé si verde o muy maduro, no sé si dulce o ácido, no sé si con gusanos o bichitos, no sé pa, solo ruego que haya fruto, que la cosecha haya valido la pena, que la helada no la queme, que la plaga no se la coma.


Feliz día pa. Eres el mejor, no dejes de ser el niño más grande que conosco.
Te quiero porque eres igual a mi, más allá de tener las mismas manos, las mismas orejas.