30.11.10

Me gusta escribir cuando hace frío.

Hola.

Muchas veces me sucede esto:
Voy en algún medio de transporte o estoy sentada en algún lado esperando algo y veo a alguien que me llama la atención. Ya sea por su garbo, presencia o vestimenta. En mi cabeza les creo un nombre y una historia. Así conocí a Lorena, una mujer caníbal. Recuerdo el exacto momento, fue un día que acompañé a mi papá al consulado argentino, fue hace ya bastantes años, pero me quedó fuertemente grabada su imagen. Pelo ondulado, alta, argentinísima. De aire cansado, pasos lentos, se comió a su padre, no la culpo, la golpeaba.
Conocí también por esos tiempos a Azul (no le puse nombre, pero vestía de azul) un chico de unos veinti-bastantes. Barba incipiente, hasta un poco tímida. Llevaba en la mano dos baquetas, aparentemente sin propósito alguno. No me llamó la atención hasta que vi sus manos. Llenas de pintura, uno de los míos. Dedos azules. Mortales .

Pero de todos, María fue la mejor. La conocí en este año. Era pequeña de pelo corto, facciones finas, ojos grandes. Solo hicimos contacto visual por segundos. Nunca más la volví a ver, aun así podria hace una oda para ella. Cree mil historias con ella ninguna me pareció adecuada. Ninguna iba conmigo.

20.11.10

Clonazepam.

In two weeks from now I'll be drawning in you.



Cierro los ojos y mi cuerpo siente a The Libertines. Volví a ser yo pero con una cuota de responsabilidad. Ingresé a la universidad, ¿pueden creerlo? Después de tanto esfuerzo lo logré.

Ahora me dedico a mi misma.

Esta experiencia me ha dado tanto para pensar. Reconocer que esta no es la gente con la que me quiero rodear. Necesito un par de británicos sensuales que me susurren al oído. Y es que quiero estar tan lejos de lo que es la actual concepción de adolescencia. Inestabilidad emocional, locura, drogas, escándalo, epítome de la secundaria.

Basta.

11.11.10

bubbles.

Y estoy sentada frente a la misma laptop, en el mismo cuarto, con el mismo pijama.
He decidido dejar de existir.
Bajo la misma sensación.
Quiero dar hasta mi último aliento.
Gracias y hasta luego.