29.3.12

e

Ayer 28 tome la desición.
Sucedió por fin.
Escultura será.


24.3.12

550soles

Hoy me enteré de que te vas.

Me pregunto que será de nuestra casa ahora.
Aun que no haces mi cama hace tiempo y dejaste de barrer mi cuarto. Solo lavas los platos.
Hoy hiciste una ensalada fea, pollo, papa y zanahoria hervida.
De cuando en cuando nos engríes con tu pollo chijaukay o tu siumai casero.
Qué bueno que trabajaste antes en un chifa.
Desde el comienzo te negaste a usar mandiles, eres un año mayor que yo, yo lo entiendo
y te gusta esa ropa de moda que venden en Gamarra,
te compraste tacos igualitos a los míos, no creas que no me di cuenta.
Siempre te llevaste bien con el perro, lo sacaste a pasear hasta que te hartaste.
No te perdonaré que alguna noche me hayas robado a mi gato y haya dormido contigo.
Sin embargo te vas y no me dijiste nada, no me diste aviso previo.
Y son casi dos años, dos años que nos cuentas historias de la selva, de Rodolfo ahora Antonio,
de Caludí, de los viajes en lancha.
Son dos años que te vienes copiando la ropa mía y la de mi vieja.
Son dos años que nos cocinas de lunes a sábado.
Son dos años que respondes comidita cuando pregunto qué hay de comer.
Son dos años que celebramos tu cumpleaños con torta y en la mesa del comedor, no de la cocina.
Son dos años que vemos películas cuando estoy triste.
Son dos años.


Y ahora te vas.
Simón te extrañará.
Chau Jhaydith.

18.3.12

ele

He de admitir que no soy sentimiental.
Pero anoche descubrí lo que tiene la princesa.
Se asomó un claro de luna en su corazón.
No más coronas de espinas.

14.3.12

Noodles.

Paradójicamente, ya tengo hambre.
Hace rato que la casa huele a sopa, pero la empleada ve tele.
Entonces:

1. En cualquier momento se quema la casa, porque ella no está viendo la cocina.
2. Hay otro ente que nos está cocinando.
3. Estoy alucinando del hambre.

Tiendo a burlarme de la idiosincrasia de mi familia, sopa cuando hay calor. Nada de comer cuando hace frío. Tacañería con los jugos de cajita. No hay dulces cuando yo quiero. Comida rica cuando me duele la panza.

Siento que la chica apaga la tele. Baja las escaleras.

- ¡Jhaydith! ¿Qué hay de comer?
- Hay sanguchitos de jamón y queso.
-Puta madre, tengo hambre -pienso-
-Ah, también hay sopita.

Mis sospechas confirmadas.
Al menos, la casa no se quemará esta noche.

10.3.12

anaranjado

Al final de la tarde, los ánimos se cansaron.
Entre calor y música, nos rendimos a Morfeo.
Quisimos dejar de ser enemigos.
Quise no dejar de pelear.
No me soltaste.
No decidí yo. Decidió mi sueño.
Al final de la tarde, me hundí en tus brazos.

9.3.12

E

Recuerdo, hace bastantes de años, que estábamos en el parque juntos. Me gustabas terriblemente, pero me gustabas por venganza, porque cuando me gustaste inocentemente te fuiste con esa chica, un año mayor que yo, que recién conocías. Ahora quería tenerte solo porque cuando te quise no te tuve. Recuerdo tu cara y tu sonrisa. Tu pelo semi largo que iba en contra de todos los colegios de Lima. Aparte tu ya fumabas y a mi el olor me intoxicaba. Recuerdo que caminabamos peligrosamente juntos pero sin tocarnos, de vez en cuando tu mano rozaba la mía, me hacía la que no se daba cuenta, pero era como si un rayo atravesase mi ser.
Me acuerdo que cuando te comencé a gustar, jugabas a acercarte. Y yo como venado en medio de la autopista, se quedaba encandilada, mirándote, esperando tu siguiente movimiento. Esperando a que me ataques. Recuerdo que ambos teníamos problemas y hablabamos. Tu mamá estaba enferma.
Al final de esa noche, luego de haber gastado todo mi dinero para comprarnos dulces. Te dije casi en confidencia algo que me dolía mucho. Tu me abrazaste y yo me incliné a apoyarme contra tu pecho. Muy al oído me dijiste, ¿Sabes Lu? Nadie ve lo que veo en ti, nadie entiende lo que tu vales.

Tiempo después te daría un golpe porque intentaste besarme.

1.3.12

agnóstico

En pos de la tradición de todos los años, escapé de Lima y este viaje trajo consigo el replanteamiento de dos cosas en mi vida.

Primero fuiste tú, pese a mi dolor, sabía que te tenía que sacar de raíz, eres dañino.
Hierba mala.

Luego fue la decisión, mi felicidad o mi seguridad.

Me doy cuenta de que nunca la decisión está totalmente tomada.
No te saqué de mi corazón, pero ya no soy tuya.
Aún no decido por la ortodoncia de mis hijos o por la sequedad de mis manos.

De todas maneras, eso me caracteriza.
Y no tomaré una decisión, solo acortaré y haré más claras las probabilidades.
Pondré límites. No me expondré a ser prueba de hipótesis.

Yo soy quien quiero ser.