Sabía que yo la miraba, sabía que yo sabía su secreto, del conejo blanco, de la reina de corazones.
Miraba su reloj cada tanto.
¿Estaría apurada? ¿Tendría una fiesta de té o un partido de cricket esperando?
Alicia actúa para mí.
Tan perfecta.
Tan frágil.
No sé por qué pero me gusta bastante la forma en que escribes. (Bueno si sé, pero disimulo, por no dar qué hablar)
ResponderEliminar