Nueve y treinta.
10.3.12
anaranjado
Al final de la tarde, los ánimos se cansaron.
Entre calor y música, nos rendimos a Morfeo.
Quisimos dejar de ser enemigos.
Quise no dejar de pelear.
No me soltaste.
No decidí yo. Decidió mi sueño.
Al final de la tarde, me hundí en tus brazos.
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