1.3.12

agnóstico

En pos de la tradición de todos los años, escapé de Lima y este viaje trajo consigo el replanteamiento de dos cosas en mi vida.

Primero fuiste tú, pese a mi dolor, sabía que te tenía que sacar de raíz, eres dañino.
Hierba mala.

Luego fue la decisión, mi felicidad o mi seguridad.

Me doy cuenta de que nunca la decisión está totalmente tomada.
No te saqué de mi corazón, pero ya no soy tuya.
Aún no decido por la ortodoncia de mis hijos o por la sequedad de mis manos.

De todas maneras, eso me caracteriza.
Y no tomaré una decisión, solo acortaré y haré más claras las probabilidades.
Pondré límites. No me expondré a ser prueba de hipótesis.

Yo soy quien quiero ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario